miércoles, 26 de junio de 2013

Paradojas de la evaluación educativa en México

Adán Cabral Sanguino
 
En días pasados se aplicó nuevamente la prueba de Evaluación Nacional de Logro Académico en Centros Escolares (Enlace), excepto en algunos estados como Oaxaca y Michoacán (sólo el 33.9 % de sus escuelas), donde algunos profesores rechazaron su aplicación como medida de protesta a la Reforma Educativa.

Como todos sabemos, la evaluación estandarizada en México sólo ha servido para clasificar a las escuelas en buenas, regulares y malas, y para brindar estímulos al profesorado, pero no aporta mayor información porque no considera los disímiles contextos en que se vive el hecho educativo. No es necesario que se nos compare con países como Finlandia, Suecia o Japón para ver, de manera descontextualizada, nuestras deficiencias. Las enfermedades de nuestro sistema educativo las conocemos; el Estado debe trabajar en la cura, en la medicina, en el cómo resolver la crisis educativa en que nos encontramos, para mejorar nuestra calidad de vida.

 En el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 presentado por Enrique Peña Nieto el 20 de mayo, sin definir con claridad qué entiende el gobierno federal por «calidad educativa», se anunció que los resultados de la prueba de Enlace y la eficiencia terminal del Sistema Educativo Nacional serían los principales indicadores para evaluarla. Este margen tan restringido de insumos es insuficiente para valorar un proceso multifactorial, pues la cultura de la evaluación se infiere de las características del modelo pedagógico que la comunidad establece como base de su estructura escolar; refleja los valores del contexto social en el que se define, y vincula, además,  la eficacia y eficiencia del sistema educativo.

 La Secretaría de Educación Pública debe reconocer que, en México, se ha evaluado mucho, pero corregido muy poco; revisar los cambios superficiales que se han realizado a las prácticas educativas, a pesar de programas como Enciclomedia y Carrera Magisterial; reconocer la improvisación en la puesta en marcha del enfoque de Educación Basada en Competencias y escuchar, realmente, las propuestas del profesorado que trabaja todos los días en el aula y conoce, en la práctica, las dificultades a vencer para implementar las políticas educativas de la administración en turno.

 Es curioso que el 10 de junio de 2013 el Secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, anunciara que, con el inicio de la Reforma Educativa, podría eventualmente desaparecer la prueba de Enlace, debido a las denuncias de filtración y venta de pruebas de dicho instrumento de evaluación, lo que llevó a la SEP a interponer una denuncia ante el Ministerio Público y ante la Secretaría de la Función Pública. Queda en duda, entonces, si se replanteará los indicadores para evaluar la calidad educativa, pues en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 se estipula que la aplicación de la prueba de Enlace permite reunir información para identificar los aprendizajes que los alumnos han construido con el apoyo de los docentes, lo mismo que para detectar aquellos que se les dificultan.

 Del mismo modo, habrá que ver las estrategias que implementará el INEE para retomar las demás pruebas estandarizadas como EXCALE (Exámenes para la Calidad y el Logro Educativos) y PISA (Program for International Student Assessment), que en su edición más reciente ubicó a México en el lugar 48 de los 65 países participantes y en el último de los países miembros de la OCDE.

 Estas son tan sólo algunas de las paradojas del actual plan de gobierno federal en materia educativa, que como el huitlacoche, no sabemos si es alimento o plaga, aunque éste es un delicioso platillo de la gastronomía mexicana y los planes gubernamentales, al día de hoy, más bien se han quedado en cartas de buenas intenciones.

jueves, 30 de mayo de 2013

Reforma educativa: maestros paranoicos ante una nueva ocurrencia de Estado


El 25 de febrero de 2013, el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, promulgó la Reforma Educativa para su entrada en vigor, modificando los artículos 3° y 73 de la Constitución. Durante la firma del documento, efectuada en Palacio Nacional, el titular de la SEP, Emilio Chuayffet Chemor, afirmó que ya no habría tolerancia para frivolidades y que se acabaría el tiempo en el que los intereses particulares se imponían a las necesidades de la educación pública. Al día siguiente, Elba Esther Gordillo, la ex-presidenta vitalicia del SNTE, fue detenida en el Aeropuerto de Toluca acusada de los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero.

 En realidad, fue la primera reforma light y exprés más fácil de gestionar para el gobierno federal y los partidos políticos, como parte de las acciones a realizar en el marco del Pacto por México, y que no tocó en lo mínimo a los poderes fácticos que tanto decían que le habían quitado al Estado la rectoría de la educación. Por lo visto, únicamente buscaba modificar las relaciones de poder y, de paso, tratar de mejorar la calidad educativa en lo posible.

 Vista de cerca, la iniciativa tiene dos propuestas esenciales y cuatro colaterales. Las propuestas esenciales son: la elevación jerárquica de la autonomía del INEE y la creación de la carrera profesional docente. Las colaterales son: crear un sistema de información educativa; la autonomía de gestión de las escuelas; el establecimiento de escuelas de tiempo completo, y la prohibición de la comida chatarra.  

 Todavía falta hacer cambios, por ejemplo, en la Ley General de Educación; crear la ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), y continuar con los foros de consulta para la elaboración de los correspondientes reglamentos, en los que se especifican los detalles –en los que siempre se mete el diablo- y, posteriormente, comenzará la ejecución de los mismos. También hace falta actualizar el reglamento de la Sociedad de Padres de Familia, que data desde 1980, y delimitar sus alcances, tal como se estipuló en la Ley General de Educación de 1993, pues sabidas son algunas extralimitaciones y casos de corrupción, a veces de manera coludida, con algunos directores de escuelas.

Es propiamente una reforma laboral con enfoque en el ámbito educativo porque no propone nada en lo pedagógico, pero sí condiciona los derechos laborales del personal de nuevo ingreso, ya que, para el de base, ninguna ley puede ser retroactiva. Como fundamento curricular, simplemente retoma el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica de 1993, la Reforma Integral de la Educación Media Superior de 2008 y la Reforma Integral de la Educación Básica de 2011.

 Recordemos que, como manipulación de la opinión pública, este proceso de reforma educativa comenzó con los insistentes ataques de algunos medios de comunicación a la escuela pública. Con el maniqueo y poco informado documental “De panzazo”, dirigido por Juan Carlos Rulfo y coproducido por Carlos Loret de Mola; la injerencia de asociaciones civiles como Mexicanos Primero y ahora el Consejo Ciudadano Autónomo por la Educación. Una misa de muchos padres en la que el único que no ha sido invitado, ni escuchado, es el maestro mexicano. Y es que la realidad educativa de nuestro país, como todo hecho social, es multifactorial y se explica en los diferentes contextos en que sucede. Ha faltado reconocer los enormes esfuerzos que han hecho maestros, padres de familia y sociedad en general para levantar muchas escuelas en deplorables condiciones y en contextos de extrema pobreza en las que ni el gobierno y mucho menos la iniciativa privada, han apoyado en algo. Pero eso es algo difícil de explicar para gente de poco alcance intelectual.

 Si bien algunos sectores magisteriales de Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Chiapas se han manifestado de manera aislada en contra de la Reforma Educativa, sus inconformidades no han tenido el respaldo del profesorado nacional. De hecho, Juan Díaz de la Torre, actual líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, en entrevista con CNN en Español, expresó que su mandato tiene como puntos clave apoyar la reforma educativa, demandar capacitación para los maestros y promover la transparencia dentro del SNTE. Asimismo, afirmó que la organización gremial saldrá adelante sin la sombra de Elba Esther Gordillo u otro dirigente que haya tenido el sindicato.

 Coincido con Eduardo Andere y Hugo Aboites, para quienes reforma no es sinónimo de cambio. Para que la propuesta se convierta en una verdadera transformación de la educación, deben atenderse temas estructurales como pobreza, marginación y anticultura del aprendizaje, pues los problemas económicos y sociales han “anclado” la educación, pero no se puede poner sólo sobre los hombros de los maestros la responsabilidad de estas fallas estructurales. Si el Estado quiere un súper maestro, que invierta en su formación académica y asigne funcionarios de la SEP altamente competitivos.

miércoles, 24 de abril de 2013

Día Internacional del Libro: entre lo impreso y lo virtual


El 23 de abril es la fecha que escogió la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) para celebrar internacionalmente el Día del Libro. En esa fecha se conmemora el fallecimiento de tres destacados escritores: el español Miguel de Cervantes Saavedra, el inglés William Shakespeare y el cronista peruano Garcilaso de la Vega (el Inca), todos ocurridos en 1616, así como William Wordsworth (1850) y Josep Pla (1981), quienes también murieron en esa fecha, pero en diferente año. Una gran coincidencia para el mundo de la literatura universal, aunque concuerda, además, con el nacimiento de otros prominentes autores, como Maurice Druon, K. Laxness, Vladimir Nabokov y Manuel Mejía Vallejo.

            Así, el 15 de noviembre de 1995, por iniciativa de la Unión Internacional de Editores, la Conferencia General de la UNESCO fijó ese día en particular para rendir un homenaje mundial al libro y a sus autores, y alentar a todos, en especial a niños y jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y valorar la contribución de los creadores al progreso social y cultural.

            Esta iniciativa recibe el apoyo de autores, editores, libreros, educadores, bibliotecarios, entidades públicas y privadas, organizaciones no gubernamentales y medios de comunicación de todo el orbe que lideran diferentes iniciativas y desarrollan diversas actividades con el propósito de promover la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual a través del derecho de autor.

Cabe mencionar que, en 2001, la UNESCO denominó a Madrid Capital Mundial del Libro. Desde entonces cada 23 de abril, diferentes capitales de países del mundo han ido acogiendo este honor y realizan durante el año diferentes actividades culturales relacionadas con los libros. En 2002 ocupó el puesto Alejandría; Nueva Delhi en 2003; Amberes en 2004; Montreal en 2005; Turín en 2006; Bogotá en 2007; Ámsterdam en 2008; Beirut en 2009; Liubliana en 2010; Buenos Aires en 2011; Ereván en 2012; Bangkok en 2013 y Port Harcourt lo será en 2014. El comité de selección está integrado por representantes de la Unión Internacional de Editores (UIE), la Federación Internacional de Libreros (FIL), la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios (IFLA) y la UNESCO.

En estos tiempos en que se discute el futuro incierto del libro como objeto (cuya vida se acerca a 570 años a partir de la invención de la imprenta por Juan Gutenberg), del libro-objeto, del libro electrónico (e-book), las bibliotecas virtuales, el libro inteligente, el cibertexto, la piratería, las nuevas formas de lectura, entre otros tópicos relacionados, es un buen pretexto para reflexionar acerca de las ventajas y desventajas de los libros electrónicos en nuestro país, donde sólo el 1.5 % de la población nacional lee, en promedio, 2.9 libros por ciudadano, por lo que la oferta de libros digitales es reducida, ya que sólo tres librerías han empezado a introducirlos en el mercado con la intención de generar en los mexicanos un hábito diferente de lectura.

Como señala David J. Staley (2003), para la década de los noventa se creía que el fin del libro estaba cerca, pero las ventas dicen lo contrario. La oficina sin papeles no es todavía una realidad, de hecho muchas están usando más papel en la actualidad. Y más aún, las computadoras, los teléfonos móviles, y otras nuevas tecnologías puede que estén reforzando la habilidad para producir y distribuir los libros impresos. El futuro del libro, en todo caso, estará determinado por el modelo de la economía de información que surja: si desaparece como tecnología viable porque la información digital se vuelve algo común, o si se quedará como una tecnología de información vital porque permanecerá el concepto de propiedad intelectual.

Paradójicamente la transición hacia el libro electrónico coincide con la presencia de una serie de factores vinculados con los hábitos de lectura y con la industria editorial: una baja en los índices de lectura, crisis generalizada de la industria editorial, proliferación de premios y una  explosión de  creatividad y de  variedad en las obras (José Robles Aguilar, 2012). En el caso de México, distintas encuestas revelan que el índice de lectura  disminuyó de 56 a 46 por ciento durante el periodo 2000-2012, lo que representa una caída del 10% de lectores en una población conformada por 5.4 millones de analfabetas funcionales. Por si fuera poco, dentro del Presupuesto de Egresos 2013 que Enrique Peña Nieto envió al Congreso, no se contempló el Programa Nacional de Lectura, que tiene como finalidad fomentar la lectura entre estudiantes y profesores de educación básica, para ahorrarse, quizás, los 27.2 millones de pesos asignados a dicho programa en 2012.

Este es, de manera sucinta, el panorama actual del libro y la lectura en México: nada que celebrar y sí mucho por hacer.

miércoles, 3 de abril de 2013

La hilografía de Gerardo Bandala

Gerardo Bandala Torres es el icono de la hilografía en México, entendida ésta como el arte de lograr originales imágenes mediante hilos. Ha presentado su obra un sinnúmero de veces en diferentes espacios y lugares de la república mexicana e, incluso, parte de su obra ha llegado a Estados Unidos de Norteamérica y España.

            El valor artístico de sus obras lo dan el color, la textura, la imaginación, la sensibilidad y, a través de ellas, expresa sus ideas que se plasman en un singular enredo.

            Nació en Orizaba, Ver., el 1º de junio de 1944. Hijo de Ángela Torres Flores y Guillermo Bandala Celis, creció al lado de sus hermanos Guillermo, Arturo, María Elena y Rosario.

            Comenzó haciendo retratos a lápiz en su juventud, pero descubrió, de manera oportuna, que dicha práctica no le satisfacía del todo. En cierta ocasión, al barnizar una mesa de su hogar, borró accidentalmente una figura geométrica que la misma tenía como adorno. Para corregir su error, le colocó hilos y la volvió a barnizar. Con este ingenioso remedio, descubrió una técnica artística que, con el paso del tiempo, desarrollaría de manera magistral.

            En 1970 comenzó a trabajar en la fábrica textil de Río Blanco, Ver., primero como obrero y, después, como empleado de confianza. En 1971 contrae nupcias con Victoria Corona Contreras.

            En 1980 asciende como subdirector del Departamento de Tejidos, donde tendría a su disposición hilos para sus ensayos plásticos. Sin embargo, no hurtó siquiera un metro de hilo, sólo los expropió, como revela en entrevista.

            En 1981 realizó su primer cuadro titulado “La fiesta de color”, el cual mostró a su amigo Juan Laredo Acuña, quien, al verlo, expresó una profunda admiración por ese trabajo y lo motivó a continuar con ese incipiente arte.

            En 1986 expone en la Escuela Superior de Ingeniería Textil del Instituto Politécnico Nacional, donde es nombrado creador de un estilo dentro de las artes plásticas: la hilografía.

            En 1990 renuncia a la fábrica para dedicarse de tiempo completo a su arte. Por  extraña coincidencia, al año siguiente, dicha empresa cerró sus puertas para siempre.

En 1992 empieza a trabajar en la Escuela Industrial de Nogales, Ver., a invitación de las maestras Blanca Nieves Larios Pastrana y Magdalena Osorio Vázquez. A la fecha, aún labora ahí.

            Durante la década de los noventa, colabora con el Instituto Mexicano del Seguro Social y con el Centro de Atención Múltiple No.15 dando clases a niños y jóvenes con capacidades diferentes. Asimismo, ha impartido talleres en reclusorios, centros religiosos y en el Centro de Rehabilitación Integral de Orizaba. No es de extrañar entonces que, recientemente, el IMSS haya denominado su trabajo plástico como hiloterapia, la cual representa un apoyo para la recuperación de personas discapacitadas.

La exploración artística de Gerardo Bandala lo ha llevado a la constante experimentación. Inició haciendo cuadros interpretativos en hilografía. Posteriormente, elaboró hiloramas (figuras rebordeadas) para satisfacer la demanda comercial. En la actualidad, realiza cuadros ensamblados, que son hiloramas dentro de una hilografía. Del mismo modo, empezó utilizando materiales como algodón, poliéster, nylon, lurex y la pliana. Al presente, usa el polipropileno, material que tiene mayor resistencia a la decoloración y al desgaste.

En cuanto a la elección de los colores, Bandala se dejó llevar, al principio, por la intuición. Hoy en día, explora los matices a través de la colorimetría y, con base en ella, manufactura sus cuadros.

Entre las exposiciones más relevantes de su amplia trayectoria, podemos enumerar las del Instituto Politécnico Nacional (1986); Museo de Antropología de Xalapa, Ver. (1991); Museo de Artes Visuales de Tehuacán, Pue. (1993); Museo del Estado de Tlaxcala, Tlax. (2003) y en el World Trade Center de la Ciudad de México (2008), representando al estado de Veracruz en la Expo Decoración y Regalo de la AMFAR.

Cabe mencionar que, en México, no hay hilografista alguno. Existen trabajos sencillos en hilo o, incluso, hiloramas en León, Guanajuato, a los que se tiene fácil acceso a través de la Internet. Y, si bien es cierto que existen tejedores artesanales en el país –como en Saltillo y Oaxaca-, los bordadores de Aguascalientes y los deshiladores de Jalisco, ninguno de ellos trabaja el sobrehilado, que es la artesanía orizabeña creada por Gerardo Bandala.

Por lo anteriormente expuesto, se puede decir que la hilografía de este artista veracruzano es un bello enredo logrado con el paciente manejo de los hilos, cuyos temas recurrentes son lo religioso y los retratos en filamento textil, y que su obra ocupa un lugar relevante dentro de las artes plásticas contemporáneas de México.
 

 

sábado, 2 de marzo de 2013

Amor y literatura: eterno romance cultural


El tema del amor ha sido y es recurrente en la creación literaria, así como en otras manifestaciones culturales. Lo encontramos tanto en expresiones de la tradición oral de la antigüedad, como en obras literarias contemporáneas; en composiciones musicales, pictóricas y escultóricas de distintas épocas, como en textos filosóficos, en películas, teleseries, en las letras de canciones, en las conversaciones cotidianas, en la Internet, en fin, en diversos y variados productos de la cultura contemporánea.

      Se dice que, en literatura, poco hay de nuevo bajo el sol. El genio de la creación literaria está orientado, más que a inventar temas nuevos, a descubrir o redescubrir las viejas cuestiones de la literatura universal (amor, vida, muerte, sexo, alma, naturaleza humana, etc.). En consecuencia, lo novedoso son las renovadas e ingeniosas perspectivas de los literatos respecto a los temas universales mencionados. Recordemos que cada época tiene sus escritores, quienes se encargan de reflejarla, de una u otra manera, en sus obras.

      Así, desde las primeras obras literarias escritas en lengua castellana, como las jarchas, el Cantar del Mío Cid o El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, en las que el amor es una cuestión de honor o fuente de cariñosa idealización, como la legendaria Dulcinea; pasando por la infidelidad apasionada de Don Juan Tenorio, la locura y la pasión en la obra de Shakespeare, el sexo por el sexo expresado en las novelas del Marqués de Sade, hasta la narrativa moderna en la que el amor se expresa como una búsqueda de la libertad, una exploración del inconsciente o un simple ensimismamiento en la novelística minimalista de Raymond Carver (autor de De qué hablamos cuando hablamos de amor) o en la obra de John Berger.

      Sin embargo, para nadie es un secreto que la fuente natural de la literatura de todos los tiempos son los mitos –narraciones fantásticas que tratan de explicar el origen del universo- y las leyendas, las cuales terminan siendo reinventadas, algunas veces de manera creativa, por el artista.
     Recordemos que, según el Libro de Baruk –citado por Juan Eduardo Cirlot en el Diccionario de símbolos (Ediciones Siruela, España, 2001)-, el deseo amoroso y su satisfacción es la clave del origen del mundo. Las desilusiones del amor y la venganza que los sigue conforman el secreto de todo mal y del egoísmo que existe en la tierra. La historia entera es obra del amor. Los seres se buscan, se encuentran, se separan, se atormentan; finalmente, ante un dolor más agudo que implica la renunciación.

      En consecuencia, como tema literario, las obras de la tradición amplían la figura mítica de Eros y Cupido y la resignifican en una diversidad de espectros del amor, a saber: la del amor vinculado a la pasión o sensual y la de la idealización del amor y del ser amado, ambos asociados a otros grandes tópicos literarios como el tiempo, la muerte, la trascendencia, el anhelo de felicidad y plenitud, la experimentación de la soledad, el dolor, el sufrimiento por la imposibilidad, la ausencia, la separación del ser amado, en fin, toda la gama del ser interior que se manifiestan en lo «amoroso».
     En suma, el amor en la literatura no se reduce a cursis poemas «de amor». Son eternos y apasionados amantes que, como en la conocida fábula, caminan ciegos tras la locura. Ya lo dijo Freud: el amor es irracional; si los seres humanos fueran sensatos, no se enamorarían. Y la literatura también quedaría desamparada.

 

jueves, 31 de enero de 2013

Homenaje a Rubén Bonifaz Nuño (Córdoba, Ver., 1923- Ciudad de México, 2013)

No es una desgracia abrir los ojos...

No es una desgracia abrir los ojos
ni tener despiertos los deseos
y estar triste y solo y pensando.

Y no ser de aquellos que consiguieron
su placer a ciegas para cegarse;
su televisión después del cine,
sus bailes, su ruido, sus limonadas;
pero que a la medianoche se sientan,
pesados de sueño, densos, bestiales,
y gritan y luchan sobresaltados
para desterrar su pesadilla.

Bienaventurados los que padecen
la nostalgia, el miedo de estar a solas,
la necesidad del amor; los hombres,
las mujeres tiernas de ojos amargos;
los que en su comida han recibido
lo gordo del caldo del sufrimiento.

Porque de ellos es la desesperanza,
el insomnio, el llanto seco, las rejas
de todas las cárceles, el hambre,
y la fuerza lírica y el impulso
para desquiciar la desventura.



(41) De: Los demonios y los días

jueves, 8 de noviembre de 2012

Teletón, fraudulenta mercadotecnia de emociones


Como todos sabemos, el fenómeno del Teletón en México, al igual que el del Redondeo, Un Kilo de Ayuda y otras variantes de supuestas cruzadas de amor, solidaridad y espíritu altruista –promovidas, primordialmente, por los medios de comunicación electrónicos- se han constituido en excelentes espacios de caridad remuneradora en los que los ciudadanos y empresas tienen la oportunidad de construir credibilidad y mostrar ante los mexicanos su disposición para apoyar económica y moralmente a los niños que sufren alguna discapacidad, estudiantes de bajos recursos, damnificados por algún desastre natural, entre otras excusas que justifiquen su espíritu mercantil… perdón, fraterno.
La Fundación Teletón nació en 1997, por un lado, como una idea bondadosa de apoyar a los niños con discapacidad, y por el otro también con una intencionalidad lucrativa, y se ha convertido en un éxito gracias a sus grandes campañas de mercadotecnia (Andrés Valdés Zepeda y otros, 2008). Actualmente, dicha fundación ha construido 18 Centros de Rehabilitación Infantil Teletón (CRIT); administra el Fondo de Apoyo a Instituciones y ha consolidado el sistema de rehabilitación infantil privado más grande del mundo.     
Recordemos que, según el artículo 31 de la Ley de Impuestos sobre la Renta, las empresas pueden deducir de sus impuestos todo el dinero que den para la construcción de obras que debería hacer el gobierno, como hospitales y centros de rehabilitación. He aquí la primera paradoja: el Teletón promueve, con el dinero que la gente dona de buena fe, la edificación de centros de rehabilitación infantil privados, cuando lo ideal es que sean públicos.
La segunda incongruencia es que Fundación Teletón ayuda a Televisa a deducir impuestos con el dinero aportado por la ciudadanía. Sin embargo, esta organización prácticamente nunca les da a los ciudadanos recibos para deducir sus donaciones, aunque ahora invita a solicitarlos electrónicamente en www.teleton.org
Otra irregularidad radica en que, año tras año, al final de la recaudación, el dinero que aporta la muchedumbre siempre rebasa la meta establecida al inicio de dicha campaña caritativa. Televisa deduce sus impuestos, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público le devuelve los millones de pesos sobrantes, pero esta empresa no le regresa ni un peso a la gente que donó para esta supuesta cruzada filantrópica y altruista. 
El Teletón es un gran negocio cuyo éxito radica en el esquema de suma positiva donde todos los involucrados ganan y en el uso intensivo y profesional de la mercadotecnia de las emociones en la que Televisa usa toda su tecnología, su experiencia en manipular los sentimientos del telespectador y su poder de penetración, para promover un espectáculo lucrativo, en días cercanos a la navidad.    
Recordemos que ya Giovanni Sartori demostró en su excelente libro «Homo videns. La sociedad teledirigida» (2006) el poder político de la televisión, la formación de la opinión pública a través de este medio, el probable postpensamiento que está generando la nueva cultura audiovisual y, por supuesto, que la imagen también miente, por lo que no todo lo que vemos en la «caja idiota» es la realidad.
Es indudable que la manera como se planea y realiza el Teletón sigue despertando sospechas, porque se ha convertido en un espectáculo barato que contribuye, además, a reproducir la cultura de la simulación. Será necesario reinventarlo, resignificar su enfatizado espíritu altruista y darle dirección social para que impacte verdaderamente en el desarrollo comunitario y cultural de nuestro país.